Cambio a ecológico: mayores exigencias pero con mayor valoración

Para muchos, el cultivo ecológico es el futuro. De momento, poco a poco se ha ido convirtiendo en presente, en un prometedor y rentable presente. Hoy día los mercados apuestan firmemente y con mayor potencialidad económica por el producto BÍO, lo cual conlleva un importante cambio en todos los procesos, empezando por el propio desarrollo de. los cultivos.

María del Mar Nieto Rodríguez es Ingeniero Técnico Agrícola y se ha incorporado al departamento de Producción Ecológica de Agroponiente, después de varias experiencias en campo, tanto en convencional como en BÍO.

Su trabajo es el de un técnico de campo, con visitas, asesoramiento técnico y de situación de mercados y demandas de clientes, coordinación de certificación y también de las analíticas, “que en el ámbito ecológico son exigentes, obligatorias y muy estrictas, como corresponde al seguimiento que necesita este tipo de producto”.

La producción ecológica tiene dos elementos diferenciales con respecto al convencional, en cuanto a su filosofía: “por un lado es una producción más exigente en todos los sentidos, pero al mismo tiempo también está mejor valorada económicamente por los mercados. No existe duda de que, hoy por hoy, el mercado paga mejor el producto ecológico. Actualmente es una realidad”, afirma María del Mar.

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María del Mar Nieto, Ingeniero Técnico Agrícola de Cultivo Ecológico.

El esfuerzo de cultivar BÍO

Eso sí, para conseguir una buena producción ecológica se requiere un mayor esfuerzo y cuidado, en diferentes ámbitos. Según la propia María del Mar, “el tratamiento de la finca está mucho más controlado que en producto convencional. Les asesoramos, pero también les hacemos más análisis y más estrictos, de frutos, foliares, etc. Si se detectan problemas o dudas y se dan indicios de que puede haberse hecho un tratamiento no adecuado, se hacen todas las pruebas suficientes para tener total seguridad de que se cumple la normativa de ecológico”.

Y luego está el suelo, que es una parte absolutamente básica en un proyecto de cultivo ecológico, ya que “trabajar el suelo es importante y es fundamental en el proyecto BÍO. Hay que devolver al suelo todo lo que la planta recibe de él, picando matas, echando estiércol y realizando todo un protocolo de tareas propio de este tipo de cultivo. Es como volver a la agricultura de nuestros abuelos, con cosas que son de hace muchos años, pero que constituyen la esencia del cultivo ecológico”.

El salto al ecológico

En la mayoría de los casos, el agricultor de ecológico lo ha sido anteriormente de producto convencional y, por tanto, ha de asumir una serie de transformaciones, tanto en su finca como en su manera de trabajar. “Hay de todo: hay agricultores que tienen mucha experiencia y saben cómo manejarse y otra gente que se está iniciando y no tienen los conocimientos, por lo cual necesitan una guía sí o sí. Eso sí, el agricultor que cambia a BÍO es un agricultor que sabe que la exigencia es mayor y que la asume como parte de ese cambio que ha introducido en su finca y en su manera de cultivar. No es un cambio fácil y, además, hay que dejar claro que no todas las fincas cumplen los requisitos ni todos los agricultores están preparados para asumirlas”, nos relata María del Mar Nieto.

Nuestra técnico de BÍO enumera que “primero hay que realizar la inscripción en el organismo de certificación ecológica pertinente, una vez realizado esta, el agricultor entrara en un periodo de conversión que durara dos años, en los cuales el agricultor tendrá que producir como ecológico pero comercializara su género como convencional. En este periodo el agricultor deberá seguir unas pautas, tales como la utilización de una serie de productos diferentes a los que se han venido utilizando en convencional, y tomando ya como herramientas habituales la prevención y la utilización de OCB (organismos de control biológico. Una vez finalizado este periodo de conversión el agricultor pondrá comercializar ya su producción como ecológica (BIO).