Lo más importante es el ‘factor humano’

Cuando Agroponiente  abrió sus puertas, en febrero de 1987, Eduardo Sánchez ocupaba el puesto de pesador. Apenas había estado en otras empresas y era un joven con inquietudes. Desde entonces ha pasado por diferentes puestos y hoy en día es director de Comercialización en Origen. Nacido en La Mamola (Granada) hace ya 49 años, es uno de los profesionales que mejor conoce la empresa por dentro.

Cuando Agroponiente abrió sus puertas hace 29 años, ya estabas aquí. ¿Cómo ha sido todo este tiempo?

Realmente yo empecé a trabajar aquí cuando se abrieron las puertas. Mis inicios fueron como pesador y anotador, aunque luego he pasado por facturación, cobros durante muchos años visitando clientes, administración de subasta y ahora la dirección de ésta. También fui responsable del centro de Guardias Viejas, que esta campaña asume un papel muy importante dentro de la empresa, en el segmento de pimiento. Agroponiente es mi vida laboral. Antes sólo había trabajado unos pocos años en el transporte.

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Actual centro remodelado de Guardias Viejas

Pocos conocerán la empresa por dentro como tú. ¿Qué es lo que más te llama la atención de Agroponiente?

Para mí lo más importante es el factor humano, la gente que compone el proyecto y cómo la empresa le da valor a lo que hacemos. Aunque también hemos sido siempre una empresa netamente innovadora, pionera en muchas áreas. Desde hace muchos años, hemos marcado tendencia en el sector en conceptos muy diferentes, desde envases hasta métodos comerciales, pasando por sistemas de trabajo o formas de atender al agricultor y al cliente.

Enseguida que empezamos a hablar, nombras al agricultor. Es vuestro motor, vuestro pilar fundamental, ¿no?

No hay duda. El agricultor tiene un trabajo muy duro, que lo ha sido incluso mucho más en épocas pasadas. Nuestra obligación y nuestra vocación es hacérselo más fácil y darle servicio, estar cercanos a él, hacer las cosas conjuntamente y contribuir a mejorar su calidad de vida y su labor profesional.

Mejorar la actividad del agricultor. ¿Y eso cómo se hace?

Lógicamente, el parámetro más importante para el agricultor es el precio. Y en eso llevamos muchos años trabajando y consiguiendo resultados, tal y como demuestra un estudio que hemos hecho este verano que demuestra que en la pasada campaña hemos tenido precios por encima de las medias del sector en todos los productos. Pero además, hay un concepto muy importante que es el servicio. Con el tiempo se ha mejorado mucho. Recuerdo grandes colas en la empresa para todo, para descargar, para coger cajas. Hoy en día todo va mucho más rápido y personalizado para el agricultor.

Y de cara al cliente, ¿cómo se ha evolucionado?

Realmente los clientes nos han permitido crecer y mejorar como empresa. Desde hace 25 años, la tendencia ha sido a disminuir los volúmenes y a aumentar la exigencia en cuanto al detalle del producto. El cliente sabe muy bien lo que quiere y cómo lo quiere y nuestra obligación ha sido, es y será adaptarnos a esas demandas, que es lo que hemos hecho desde siempre. Además, se ha avanzado mucho en cuanto a trabajar directamente con las cadenas, ahorrando pasos en la cadena comercial, siempre en beneficio de nuestros agricultores.

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Bandejas de Gold Quality by Agroponiente

De todos estos años, ¿con qué recuerdos te quedarías?

Me quedo con el recuerdo de los inicios, de la respuesta que tuvimos desde el primer día y de la confianza que tantos agricultores y clientes han depositado en nosotros durante todos estos años. Desde el principio trajimos innovaciones y, desde entonces, el sector se ha fijado mucho en Agroponiente y hemos marcado tendencias.

Según su experiencia, ¿cómo se percibe el futuro del sector?

No es una pregunta fácil. Realmente hay mucha incertidumbre, entre otras cosas porque cada día hay más países compitiendo en el mismo mercado. Hay que competir basándonos en la calidad, la innovación y el servicio. Es en lo que estamos y el camino a seguir.

¿Y qué persona te ha marcado en estos años?

Pues realmente puedo decir que quien más me ha marcado profesionalmente ha sido el presidente de la empresa, Diego Amat; desde el primer día. Es un hombre que venía del campo, que sabe lo que hace y que confía y deja hacer a los profesionales. No es hombre de grandes felicitaciones cuando haces algo bien, pero tampoco de grandes críticas cuando te equivocas. Es un referente en el trabajo y alguien que sabe aconsejar y deja trabajar.