Me gustaría jubilarme en Agroponiente, como lo ha hecho mi padre

Los protagonistas de este reportaje constituyen un ejemplo más de la consideración de ‘una gran familia’ que Agroponiente tiene sobre sí mismo. Ningún profesional de Agroponiente figura en la plantilla por ningún otro factor que no sea su propia capacitación, pero la realidad es que en esta empresa nos sentimos orgullosos de haber conseguido que los padres quieran que sus hijos continúen la labor que ellos comenzaron con nosotros.

José Antonio Rodríguez, por todos conocidos en la empresa como ‘Junior’, es pesador en Agroponiente La Redonda (El Ejido); y a su vez es hijo de pesador. Su padre, ‘Pepe Márquez’, terminó este pasado verano una larga etapa de prácticamente tres décadas en la empresa, en las cuales su hijo le ha acompañado durante los últimos 19 años.

‘Junior’ recuerda los primeros años de su padre en la compañía, los inicios de aquel gran proyecto que hoy es una flamante realidad, el estrés de aquella agricultura y comercialización iniciática, las colas, las largas jornadas, el trabajo de los domingos que además era el más abrumador y, en definitiva, una empresa y un sector que han cambiado mucho desde entonces.

José Antonio Rodríguez, alias ‘Junior’, en su puesto de Pesador en Agroponiente.

“Incluso han cambiado desde que yo me incorporé. Recuerdo que sufrí al principio, porque yo era un chico muy tímido que me incorporaba a un sector duro. Pero muy pronto fui aprendiendo el oficio, por supuesto con la ayuda de mi padre, y la verdad es que estoy muy contento de estar aquí y me gustaría jubilarme en Agroponiente como lo ha hecho mi padre”.

Su padre, ‘Pepe Márquez’, pasó por varios puestos, incluyendo alguno en las oficinas, para afianzarse como pesador. Él, ‘Junior’, terminó el Bachillerato y, con 18 años, se “enganchó” al que sin duda ha sido su proyecto de vida profesional.

Un trabajo sin duda fundamental en la estructura de una comercializadora hortofrutícola, de una empresa de servicios al agricultor: “Nosotros somos el primer contacto del agricultor cuando llega a la empresa y tenemos que tener una gran complicidad con él. A veces tenemos que hacer un poco de psicólogos. Sin duda es una labor apasionante, que te enseña mucho. Yo he aprendido una barbaridad en estos años con Agroponiente”.

Homenaje a Pépe Márquez, padre de Junior, el día de su jubilación en Agroponiente, junto con Antonio Román y Eduardo Sánchez.

“No cabe duda de que los pesadores sabemos de la importancia de interactuar correctamente con el agricultor, de la complicidad que se establece y de que somos la cara de la empresa ante ellos muchas veces”, asegura José Antonio.

Y además, añade que “en parte, a veces somos los encargados de generar esa confianza tan importante en una relación como la que esta empresa tiene con el agricultor. La razón de la confianza está en el buen hacer de Agroponiente, pero en ocasiones es importante que eso se plasme también en un rostro humano, en alguien con quien hablar. Hay agricultores a los que sigo viendo tras 19 años en este puesto. Eso también habla mucho sobre la fidelidad que genera Agroponiente”.

De esta trayectoria amplia, ‘Junior’ recuerda “que entonces había menos competencia y sobre todo menos innovación, menos modernización. Agroponiente siempre ha querido ser una empresa pionera en decisiones e innovaciones que beneficien al agricultor, aunque a veces ha arriesgado mucho, para terminar demostrando que siempre ha tomado decisiones buscando el beneficio del agricultor. Para ser líder, es imprescindible arriesgar y Agroponiente nunca ha tenido problema en hacerlo”.