La confección en finca garantiza la máxima frescura

Rosi Lopera (Níjar, 35 años) es un claro ejemplo de la filosofía empresarial y laboral de Agroponiente. Esta nijareña lleva en la empresa casi la mitad de su vida, 15 años, los cuales le han servido para adquirir un conocimiento profundo y una implicación total en la filosofía de la empresa, ésa que se basa en el servicio al agricultor y al cliente, en la calidad de la producción y la comercialización, la innovación, la formación y el crecimiento constante pero sostenido.

Rosi empezó a trabajar en Agroponiente, en Níjar, en el año 2001, como envasadora. Dos años le bastaron para pasar a ser jefa de línea, puesto en el que ha permanecido en los últimos trece años. Pero, ¿qué es una jefa de línea? La propia Rosi nos explica que “mi trabajo consiste en controlar la calidad del producto, cómo se envasa y organizar la labor de las líneas de envasado”.

Cómo hemos cambiado

En ese tiempo, “la empresa se ha modernizado en todo: en la maquinaria, el modo de envasado, la forma de manipular el género, los nuevos métodos de envasado, desde el flowpack hasta otros aún más recientes. Todo ha cambiado y lo ha hecho al ritmo que el mercado y las necesidades de clientes y agricultores han marcado”, afirma Rosi, mientras es entrevistada en su propio lugar de trabajo: la nave de confección de Agroponiente en Níjar.

Todo se ha modernizado en este tiempo, incluyendo también las formas de relación entre los propios profesionales de la empresa. Rosi recuerda, en sus inicios, los “autobuses que llegaban para traer empleados desde Carboneras e incluso desde Almería”.

agroponiente-rosi-lopera
Rosi Lopera, Jefa de Línea en el almacén de confección de Agroponiente Níjar.

El trabajo y la relación del agricultor con la empresa también ha cambiado notablemente en estos tres lustros. Nuestra jefa de línea recuerda también que “cuando empecé, todo se manipulaba aquí y ahora viene el producto muy bien confeccionado desde el campo. El agricultor conoce muy bien cómo hay que hacer las cosas y muy buena parte del género viene normalizado desde la finca. El agricultor se lleva el envase y lo trae organizado en función de los parámetros que ha recibido de la empresa, que son los que la empresa ha recibido del cliente. Sin duda es un paso adelante, para ganar tiempo, calidad y también que el producto llegue lo más fresco posible al cliente, lo cual es muy valorado en los mercados”.

La calidad, esa eterna búsqueda

Al principio de estas líneas, Rosi Lopera hablaba de supervisar la calidad de los productos. Pero, realmente, ¿qué es la calidad? Ella misma nos responde que “la calidad depende del cliente, del tipo de mercado (nacional o internacional). En función de todo ello, las formas y los criterios son diferentes. Evidentemente siempre hay que retirar las unidades que no tengan una presentación adecuada, seleccionar los tipos de colores, los tipos de maduración, etc, en función del cliente y de las demandas de cada cual. Todo esto es a lo que llamamos control de calidad. Hay criterios muy diferentes en función el tipo de producto: el tomate tiene unos criterios, la sandía otros, etc”.

Agroponiente Níjar es un centro de trabajo de la empresa que está situado en pleno Campo de Níjar, un espacio que reúne unas condiciones muy especiales para el cultivo de productos de sabor, como el tomate o la sandía. Rosi hace un repaso de los productos que se trabajan en este centro, como el tomate, sobre todo Daniela, liso (ensalada), rama y pera; o la sandía, en la campaña de Primavera y Verano.

sandia-hortni-agroponiente-rosi
Rosi Lopera junto a la marca de sandías de Agroponiente Hortni.

El agricultor, en el centro de todo

Aunque una jefa de línea como ella no tiene en su rutina diaria demasiada relación directa con el agricultor, Rosi, como el resto del personal de la compañía, tiene muy clara que ésa esa la figura clave en el negocio y en el sector. “Las relaciones con los agricultores las tienen los técnicos, pero nosotros revisamos todas las partidas y nos encargamos de aplicar los criterios que se han marcado en función de cada cliente, si alguna partida no los cumple, se pone en conocimiento del departamento Técnico para que éste lo revise con el agricultor en cuestión. El agricultor tiene que estar informado de todo y en todo momento. Es fundamental que esa cadena de comunicación funcione a la perfección, porque el agricultor es la base de todo”, nos asegura.

Tal es la importancia que Agroponiente concede a la figura del agricultor, que cualquier profesional o empleado, sea cual sea su ámbito, conoce a la perfección y desde que entra en la empresa que “ésta es una empresa de servicios al agricultor y esa filosofía es fundamental para el presente y para el futuro. El agricultor es la base de todo y es necesario cuidarlos siempre. Ser una empresa de servicios es pensar como el agricultor, ponerse en su lugar, estar siempre ahí para cuando la empresa nos necesita y buscar siempre soluciones a sus demandas. La situación es muy compleja y cada año más y es fundamental no perder de vista que el agricultor es la pieza de la que depende todo nuestro negocio.

De hecho, Rosi considera que Agroponiente “es un enlace fundamental entre los clientes y el agricultor. Para eso es fundamental tener un perfecto conocimiento tanto del campo como del cliente. En nuestro caso, el jefe de almacén nos enseña las fotos y nos traslada los parámetros que marca cada cliente. Yo conozco muy bien el tipo de envasado y cómo se quiere el tomate en cada caso. Hay que responder siempre a esas demandas y la empresa se encarga de buscar soluciones para dar satisfacción al cliente”.