Creciendo junto al agricultor

Han sido sólo 27 años. Más de la mitad de las vidas de la gran mayoría de los que estamos aquí. Nuestra empresa no sólo se ha ido haciendo mayor poco a poco, sino que, hoy por hoy, ha cambiado profundamente en muchos aspectos. Las personas que trabajamos aquí somos, en parte, los mismos, con incorporación paulatina de eso que llamamos ‘savia nueva’, profesionales ampliamente preparados para sacar el mayor rendimiento a nuestro trabajo y a nuestro cultivo.

En una cosa no hemos cambiado: nuestra vocación de servicio al agricultor y nuestro convencimiento de que todo esto gira alrededor de vosotros, de los agricultores. Y sobre esos cimientos, no sólo hemos construido una empresa, sino que hemos desarrollado una idea, una filosofía, una forma de vida.

Recuerdos de estos 27 años tengo muchos, curiosamente sobre todo de los inicios. Recuerdo cuando Agroponiente revolucionó por primera vez la agricultura almeriense, uniendo subasta y confección en un modelo mixto. Las colas daban todos los días la vuelta a nuestra nave y había colas para todo: para descargar, para cargar, para recibir envases, en fin, para todo. Eran los inicios.

Hoy día, trabajamos con el resultado de una filosofía de innovación y progreso, de mejora constante de los procesos y también de los productos. Vosotros, los agricultores de la empresa, recibís servicios de asesoramiento en todos los procesos, formación, comunicación y colaboración en diversos sentidos.

La empresa se ha modernizado en todo, pero lo ha hecho poco a poco. La técnica y la tecnología se han ido incorporando a nuestra estructura a medida que lo iban pidiendo los clientes, los resultados y los propios agricultores.

También hemos crecido y liderado el sector en cuanto a los procesos de control y de seguridad alimentaria. Atrás quedan procesos pasados y ya desterrados y ahora todo se mira con lupa, pero no es por capricho, sino porque así lo imponen la ley, los clientes y nuestra propia filosofía de empresa.

Y también hemos crecido en el ámbito del marketing, empezando por el producto, porque los mercados son cada día más exigentes y tienen las ideas muy claras, por lo cual es importante que nosotros estemos en permanente contacto con ellos para responder a sus demandas.

Pero en lo que no hemos cambiado, es en nuestra concepción de cercanía, sencillez y humildad. Sabemos que éste es un partido que se juega todos los días y que no se puede ganar nunca sin ese espíritu sencillo y de trabajo duro cada día, siempre a vuestro lado, formando un equipo en el que todos somos importantes.

Esta empresa sigue viviendo de la satisfacción de comprobar, cada día, que vosotros os sentís como en casa cuando venís a traer vuestro producto, que éste sigue siendo vuestro punto de encuentro y que, más allá de las disputas de cada día, os consideramos de la familia. Una familia que tiene ya 27 años. Y los que nos quedan.