El artista y el técnico

No me cabe duda de que nuestros agricultores, los agricultores almerienses que cada día llevan a la mesa de millones de hogares en toda Europa sus productos de altísima calidad, son lo más parecido a un artista que se puede encontrar fuera de lo que tradicionalmente se entiende como eso, como artista.

El agricultor es un creador, un perfecto conocedor de las técnicas y al mismo tiempo un inventor, alguien que observa, toma notas, saca conclusiones y propone soluciones creativas para mejorar el producto final. Si las hortalizas se produjeran en unidades en lugar de en toneladas, sin duda estas creaciones llegarían a los museos.

En Almería tenemos artistas de la agricultura veteranos en estas lides, con años de experiencia y toda una vida investigando y creando. Y a su lado, nuevos artistas, la mayoría de ellos criados en familias de tradición agrícola, que han visto trabajar a sus padres y a sus abuelos, que han aprendido sus técnicas, han protagonizado la mejor transferencia del conocimiento y trabajado otras a partir de ellas.

Ambos grupos artísticos conforman una realidad que sostiene a todo un sector y, a su vez, a toda una economía como la almeriense, como la andaluza. Cada día visito varias fincas y observo fincas del mismo cultivo con diferentes podas, marcos de plantación, diferentes disposiciones de dobles techos, diversas formas de polinización, que van desde la utilización de abejorros a dar viento con ventiladores o sopladoras. En general cada día veo algo nuevo en los distintos cultivos que me sorprenden y me da a entender que el agricultor está en una continua evolución y, sobre todo, abierto a cualquier idea para aplicarla en su cultivo.

Y en ese mundo del arte de la producción, también estamos presentes los técnicos, así llamados porque aportamos nuestro conocimiento en cuanto a nutrición vegetal, sanidad vegetal, seguridad alimentaria y un sinfín de aspectos burocráticos relacionados con la agricultura. Velamos por todos los aspectos técnicos que tienen que ver con la producción y calidad de las hortalizas y estoy convencido de que somos un complemento del agricultor.

Desde el departamento técnico de Agroponiente, cada día intentamos ser un apoyo incondicional para los agricultores, movidos por el único interés de que sus producciones salgan adelante de la mejor manera y que su producto sea de la mejor calidad, respetando de igual forma la seguridad alimentaria.

Somos un equipo: el artista, el creador, el conocedor profundo de su producto y de su finca; y a su lado, el técnico, esa figura que aporta la ciencia, los otros dos ojos que, junto a los del agricultor, forman cuatro que siempre ven más que dos; las demandas que nos traslada el mercado y el marco legal en el que se ha de mover nuestra producción.

En eso trabajo desde hace años y es el trabajo que me hace feliz. Cada día aprendo de los artistas que me rodean y procuro ayudarles aportando también el granito de arena de mis conocimientos. Vivo y trabajo entre artistas, de eso sí que puedo estar seguro.