El precio, el objetivo; la calidad, el instrumento

La semana, o mejor dicho, estas semanas, no están siendo sencillas. Los precios pasan por uno de esos baches a los que no queremos acostumbrarnos, pero que nos visitan de vez en cuando; y al mismo tiempo, desde la empresa, se está pidiendo un esfuerzo al agricultor en cuanto a afinar mucho con la calidad y con los procesos a lo que nos piden los mercados.

No es fácil, porque el esfuerzo del agricultor es siempre grande y su capacidad de adaptación a lo que nos demandan los mercados también, a pesar de lo cual, sobrevienen estos baches, por así llamarlos.

Pero no podemos rendirnos. En Agroponiente estamos absolutamente convencidos, al 100%, de que ese trabajo en pro de la calidad, de la seguridad alimentaria controlada y demostrada, de las revisiones y controles constantes, de la búsqueda del sabor y de la adaptación a las formas y conceptos que nos piden los clientes es nuestro mejor instrumento para conseguir el precio.

Nuestros clientes son empresas y, a su vez, ellos también tienen clientes, consumidores finales que también les plantean sus exigencias, sus demandas y sus preferencias. Y nuestro compromiso es responderles cuando ellos nos lo trasladan. Es lógico que el precio que puede alcanzar nuestro género será siempre mayor en la medida en la que seamos capaces de responder a esas peticiones.

Y ello estamos. Y cuando llegan semanas como éstas, en las que no terminamos de explicarnos muy bien por qué ha bajado el precio de un artículo o de otro, es fácil caer en el desánimo, en la desorientación o en el enfado. Es fácil dejarse vencer por la negatividad y el pesimismo, pensar que no sirve de nada el tremendo esfuerzo que hacemos por conseguir un producto brillante, excelente y que responde a lo que nos piden.

Pero hemos de ser fuertes. No podemos caer en eso, porque estamos convencidos de lo contrario. Porque sabemos que el precio medio depende en gran medida de la excelencia que le demos a nuestro producto. Y que aunque estos altibajos sigan llegando, la mejor manera de combatirlos es con calidad, calidad y más calidad.

Es el argumento que estamos llevando en estas semanas al campo y el que quería reiteraros hoy a través de este canal. Ánimo a todos los agricultores y, como siempre, nos tenéis a vuestra entera disposición.