Estudiando las necesidades del cliente

Vendemos frutas y verduras a países de dentro y fuera de la comunidad Europea y a prácticamente todo el mundo, donde se pueda llegar por tierra, mar, y aire, y eso no es fácil.

No es fácil porque no todo el mundo quiere el mismo producto, ni la misma calidad, ni en las mismas condiciones, ni en el mismo momento. Y además vendemos un producto perecedero y que a la vez está vivo; y podríamos decir que tiene una fecha límite en su vida, una caducidad. Necesitamos analizar, conocer y estudiar las necesidades del cliente.

Son algunos de los aspectos que condicionan y complican nuestro negocio, que dificultan nuestro trabajo y el de todos los que intervenimos en él, junto a los Departamentos Técnico, de Calidad, y un importante grupo humano.

Esto ayuda organizar las previsiones con determinados cultivos con producción para después encajarlo con los mercados de destino, enviarlo directamente hacia las mesas de millones de hogares.

Es una labor muy delicada y muy concisa, por eso en Agroponiente, tras muchos años trabajando en el sector, sabemos muy bien, que una de las claves de nuestro trabajo es conocer bien lo que nos demandan los diferentes mercados y trasladarlo a producción y estar en permanente contacto con nuestros productores y a la vez con los clientes en los diferentes tipos de mercados.

Para nosotros, es tan importante estar en todo momento en contacto con producción como con el consumidor. Esta relación entre ambas partes de la cadena comercial nos permite saber en todo momento hasta que punto total de trabajo podemos llegar con ambas partes, y así poder trabajar organizados para dar  la mejor respuesta y frescura del producto.

Por tanto, esta labor es diaria, de contacto permanente y definición de prioridades continua. Ello nos permite, en general, llegar a la conclusión de que, hoy por hoy, el consumidor está buscando un producto que venga bien preparado, con toda garantía de seguridad, limpieza del producto y sobre todo ordenado de manera homogénea por calibres.

No es prioritario un producto excesivamente pequeño ni demasiado grande, pero sí prima el criterio de homogeneidad y calidad, según nos llegan las demandas de los mercados en la actualidad.

Al final, estamos hablando de la rentabilidad que conseguimos por el producto y, si somos capaces, entre todos, de responder de forma eficaz y solvente a estas demandas, tendremos muchas más posibilidades de conseguir una mejor valoración de nuestro producto. Es por eso por lo que trabajamos a diario en Agroponiente y por lo que establecemos determinados criterios: siempre buscando el beneficio del agricultor.

Un saludo a todos y ya sabéis dónde encontrarme.