Hoy más que nunca todo el mundo busca el mejor tomate

En términos generales, la búsqueda de la calidad en los productos hortofrutícolas se multiplica cada día, cada campaña. Crece la preocupación de los consumidores por lo que consumen y ello incrementa también la exigencia de los clientes a lo largo de toda la cadena de comercialización.

Eso en términos generales, porque luego están los diferentes momentos de cada campaña, en los que las idas y venidas en cuanto al volumen de producción que se pone en el mercado hace que las demandas también experimenten sus vaivenes.

Estamos en mitad de una campaña en la que el producto, concretamente el tomate, está en cifras de volumen inferiores a lo habitual. El pasado año fue negativo en cuanto a la cotización del tomate y ello ha influido en que muchos productores opten por otros cultivos, en el Campo de Níjar principalmente el calabacín.

Ello, unido a las características climáticas, y a la llegada de la virosis, han provocado que el volumen no termine de ser el que nos demandan desde los grandes mercados europeos.

Y a todo ello unimos, las tremendas lluvias que ha sufrido el campo en el pasado mes, que no han ayudado al cultivo y que, al contrario, incluso han provocado problemas con el tomate y su calidad en determinados momentos.

Pero todos esos problemas en origen no influyen demasiado a la hora de que la demanda establezca las características de producto que requiere. Entre otras cosas gracias a la grandísima aptitud del trabajo de nuestros agricultores y a las buenas condiciones para el cultivo que ofrecen estas tierras de Almería, los mercados están acostumbrados a un producto de alta calidad. Y eso es precisamente lo que nos demandan, a pesar de cualquier tipo de inconveniencia que suframos en el origen.

Es por eso que en una empresa como Agroponiente, cuando llegan estos momentos de la campaña, redoblamos los esfuerzos para estar con el agricultor, para trasladar al campo justo lo que nos están pidiendo los clientes y los mercados, para ayudar técnicamente a superar posibles problemas en el desarrollo del cultivo y a sacar adelante un momento absolutamente crucial de la campaña, puesto que de las rentabilidades de estos días dependerá el signo final de todo el año.

Con algunos años, algunas décadas de experiencia en esto de campo y de la comercialización de frutas y hortalizas, simplemente me gustaría subrayar a nuestros agricultores que, una vez más, aquí estamos, dispuestos a ayudaros en todo lo que necesitéis y, especialmente, a ayudaros a conseguir ese tomate y esas hortalizas de alta calidad que nos demandan nuestros clientes. Si lo conseguimos, todos seremos los beneficiados.