Las abejas: esas ‘amigas’ en la polinización de la sandía

Ante la llegada de las fechas de plantación y posterior cultivo de la sandía, es conveniente repasar algunos conceptos importantes en el manejo de este producto. Y dentro de esos conceptos, también es relevante señalar que el uso de abejas en la polinización es un elemento muy positivo para un correcto desarrollo de dicho proceso.

El uso de abejas y abejorros no es sencillo, requiere una serie de precauciones y, además, su rendimiento óptimo depende también de factores exógenos al propio productor, elementos que no está en su mano controlar.

Como dato previo, es importante recordar que cada año es más complejo poder trabajar con las abejas, entre otras cosas porque hay menos colmeneros y los que hay manejan menor número de individuos, en parte por la ausencia de lluvia y la creciente sequía. Un primer consejo puede ser reservar nuestras colmenas lo antes posible, para evitar problemas a la hora de conseguirlas.

En su manejo, es fundamental manejar la cantidad adecuada en función de la tipología de la finca. En general se maneja la cifra de unas cuatro o cinco colmenas por cada hectárea.

La humedad relativa del aire también es un concepto que juega un papel clave en el proceso de la polinización con abejas: para que su rendimiento sea el adecuado, también lo ha de ser el nivel de humedad.

El buen tiempo también es un aliado del trabajo de las abejas, que rinden en mayor porcentaje en días despejados, sin nubes y, por supuesto, sin lluvia; aunque todos estos factores tampoco están en la mano del agricultor.

En cambio, lo que sí está al alcance del agricultor es procurar que el plástico no sea nuevo, ya que éstos, a fin de que su duración sea mayor, tienen todavía muchos aditivos que absorben la luz ultravioleta, lo que impide a las abejas distinguir las flores y, por tanto, realizar una buena polinización.

También es muy importante, en la labor del productor, el hecho de evitar el uso de plaguicidas en los momentos previos a la introducción de las abejas, puesto que se puede afectar negativamente a su desarrollo y a su propia instalación.

Sin embargo, a pesar de este tipo de contingencias o precisamente gracias a la posibilidad de tenerlas en cuenta, no nos cabe duda de que el uso de las abejas y abejorros en la labor de polinización de la sandía supone una ayuda importante al desarrollo del cultivo.

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