Lo que hace que el ‘engranaje’ funcione: el trabajo en equipo

Efectivamente, soy uno de los trabajadores de Agroponiente que ha permanecido en la empresa desde que se abrieron las puertas el primer día. Son ya casi 30 años y, durante todo ese tiempo, he pasado por muchos puestos en la empresa.

Una de las conclusiones más claras que he sacado en todo este tiempo es que si Agroponiente funciona, si lleva funcionando casi esas tres décadas, es porque cada uno de los trabajadores nos metemos hasta el final en nuestro papel, sabemos lo que tenemos que hacer y lo asumimos como algo fundamental para el resultado final.

Actualmente trabajo muy cerca de los clientes, en asuntos relacionados con la facturación, la atención a sus necesidades y dudas, temas logísticos y de transporte y todo lo relacionado con existencias. Pero lo más importante, es que trabajo con clientes y con sus necesidades.

Si algo he aprendido en todo este tiempo es que la tarea más importante de un trabajador es escuchar: escuchar al cliente, al agricultor, a los formadores que periódicamente nos ayudan a innovar y a mejorar en nuestro conocimiento, a nuestros compañeros y a ser capaces de procesar toda esa información, trabajando en equipo , para que funcione todo el engranaje de una empresa como ésta.

Para que cada día un cliente en Madrid, en Nurenberg o en Oslo reciba puntualmente el pedido que había solicitado, con un grado de calidad óptimo y con todo lo que ha solicitado, es necesario que todo el engranaje funcione; para que un agricultor de Agroponiente venga cada mañana a nuestras instalaciones a traer su producto o reciba servicios en su finca, es necesario que todas las partes de ese engranaje funcionen.

Y para que todo ello se cumpla, es fundamental el trabajo en equipo que cada uno hagamos nuestro trabajo como el más importante de todos los que se realizan en la empresa, pero a la vez respetando y valorando el de nuestros compañeros.

Y esa es, precisamente, la lección más importante que me he llegado de estas tres décadas de trabajo aquí, en Agroponiente; una lección que cada día aprendemos los unos de los otros.