Sandía: algunas claves para la nueva campaña

Ya está aquí la campaña de sandía. Llega el verano, o al menos el buen tiempo, y con él llegan las sandías, aunque no siempre es así. En algunos países del Norte de Europa, los nórdicos principalmente, el consumo de esta fruta no depende de la temperatura, puesto que allí siempre hace frío y, durante todo el año, es común el consumo de sandía en cuarta gama: troceada y envasada, en ocasiones junto a otras frutas.

Hay cosas que no cambian, en el proceso comercial de la sandía. Se sigue, como siempre, prefiriendo una sandía de intenso color rojo por dentro y de gran sabor. Ésa es la clave en esta fruta. El color blanco o pálido para la pulpa no es comercial; y en eso trabajamos cada año en Grupo Agroponiente.

Esta campaña ha llegado temprana. El calor se ha adelantado y ello ha conllevado una aceleración de las maduraciones y, sobre todo, de una sandía de gran calidad, precisamente por el clima y, sobre todo, por ese proceso que se ha extendido en los últimos años de perfeccionamiento de las técnicas de cultivo y especialmente de corte. El no cortar en verde es algo ya muy extendido y todo el campo es consciente de la importancia de este asunto. En Agroponiente lo llevamos repitiendo y pregonando mucho tiempo, pero lo cierto es que el mensaje ha calado ya en todo el sector, aquí en Almería.

Esa mejora en la calidad y en las técnicas de corte han permitido a Almería aumentar la producción y también poner las bases para una mejor venta del producto, que es el gran reto de los agricultores y las empresas en éste y en todos los productos: no vender por precio sino por calidad.

Por mercados, sigue siendo cierto que el mercado español y el francés prefieren una sandía grande, de calibre 2 ó 3, de entre seis y siete kilos, mientras que la exportación, sobre todo Alemania, Escandinavia, Reino Unido y demás las prefieren pequeñas, de entre los calibres 5 y 6, sobre tres kilos y medio o cuatro kilos. En estos países, este tipo de calibres se pagan muy bien.

Y ahora viene el dilema de siempre para el agricultor y para las empresas: el dilema entre apostar por calibres grandes para España, que se pagan bien sobre todo a principio de campaña, cuando hay poca producción de este tipo y sí hay demanda porque el buen tiempo se adelanta, o bien hacerlo por calibres más pequeños, que se pagan mejor en la exportación pero a partir de mitad de campaña, cuando aprieta el calor en estos países.

En cualquier caso, ésta es una decisión de cada agricultor, aunque en Agroponiente siempre procuramos ofrecer nuestro asesoramiento antes de la toma de decisiones, puesto que estamos en permanente contacto con los mercados y los clientes y eso nos proporciona un gran caudal de información que es muy útil para el campo.