Sandía: ejemplo de extensión del calendario productivo

En Agroponiente, acabamos de concluir nuestra campaña de sandía 2016. Como cada año, el calendario de producción y comercialización se ha extendido un poco más que en el anterior. No es un fenómeno extraño sino todo lo contrario: va en perfecta consonancia con la idea de extender los calendarios como parte de nuestra filosofía corporativa de servicio al cliente.

Es un hecho que las tendencias del mercado apuntan a redondear los calendarios de producción hacia todo el año, o dicho de otra manera, los consumidores no quieren límites temporales a la hora de elegir qué productos quieren consumir: los que disfrutan del tomate desean poder consumirlo todo el año, los que apuestan por la sandía tampoco quieren renunciar a ella en determinados momentos del año y así sucesivamente y con el resto de productos.

Obviamente, estamos hablando de productos naturales y, por tanto, en su producción tiene mucho que ver la madre naturaleza, que hace que no todos se puedan cultivar en cualquier lugar, en cualquier momento y con cualquier tipo de condicionantes meteorológicos.

Ambas realidades son las que pretende conjugar y compatibilizar Agroponiente con la extensión de su calendario de producción. Hace ya años que conseguimos comercializar hortalizas durante los doce meses del año. Así, a nuestros clientes no les falta tomate, pepino, pimiento, calabacín o berenjena en ningún mes del año.

Con el melón y la sandía se está tendiendo a una filosofía similar. Para ello, obviamente, es obligatorio extender la localización de la producción, es decir, incorporar nuevas zonas productivas en las que el cultivo de sandía sea posible cuando no lo es en las áreas en las que tradicionalmente cultivamos.

Así pues, junto con la provincia de Almería, hoy en día Agroponiente ha extendido su modelo productivo a otras áreas como La Mancha, Sevilla o Murcia, por poner algunos ejemplos.

El reto es importante, puesto que se trata de que nuestros clientes y también los consumidores hacia los que se destina la producción no tengan por qué distinguir diferencias en el producto, en función de la época del año o del lugar en el que se ha producido.

Dicho de otra manera, se trata de implementar un modelo de producción de calidad, que otorgue unas características similares y un sello característico a nuestra producción, independientemente del lugar del que proceda.

Este año, la producción de sandía de Agroponiente se ha extendido durante más de medio año, entre los meses de abril y octubre, pero seguramente ese abanico productivo continuará creciendo en campañas sucesivas.

Ya en el mes de marzo, nuestros clientes han empezado a llevar a cabo un trabajo junto a nosotros, en cuanto al diseño de la línea de producto que requiere cada uno: calibres, pesos por pieza, tipos de sandía, etiquetado y presentación, etc. Y todo ello desde países diferentes con estilos distintos, como Suecia, Reino Unido, Dinamarca o Países Bálticos, que son con los que yo trabajo, y otros países que se relacionan con otros compañeros de la empresa.

Como siempre, la comunicación con cada cliente, la atención personalizada y el trabajo de planificación singular en cada caso parte de una uniformidad en los estándares de calidad, a partir de la cual desarrollar las diferenciaciones que cada cliente solicita.

Así pues, la producción de sandía es un caso emblemático de extensión de un calendario de producción anteriormente bastante más restringido, al tiempo que se implanta un modelo de calidad homogénea, que permite responder a las singularidades de cada cliente. Es la conjugación de homogeneidad en la calidad y en la extensión del calendario de producción, junto a heterogeneidad en la atención a cada cliente.

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