Versatilidad, experiencia y entrega total

Llevo ya algunos años en esta empresa y, al margen de que es la primera vez que me dirijo a vosotros los agricultores de esta manera, creo que tengo un conocimiento y una experiencia en Agroponiente suficiente como para contaros mi visión de algunas de las características que hacen diferente el trabajo aquí.

Desde mi posición en el almacén de confección, una de las principales percepciones en cuanto a la diferencia entre Agroponiente y el resto del sector es la versatilidad que nos permite el llevar más de un cuarto de siglo poniendo en práctica y desarrollando con éxito un sistema mixto de comercialización, es decir, compaginar y desarrollar en paralelo un sistema de subasta y otro de almacén de confección.

De esta manera, el agricultor, sin salir de la estructura de Agroponiente, tiene la posibilidad de tomar decisiones acerca de la vía de comercialización que estima más conveniente en cada campaña y, mientras tanto, la empresa encuentra recursos para combinar procesos que le ayuden a alcanzar la mejor valoración del producto, algo que, al final, también redunda en el beneficio del propio agricultor.

No quisiera parecer demasiado optimista ni que estoy contando realidades que no son ciertas. Todos sabemos que el año ha sido complicado y que el momento del sector es complejo; todos sufrimos con los problemas del campo y sabemos que hay que trabajar mucho para ganar menos de lo que nos gustaría. Sin embargo, es importante estudiar bien los métodos que nos pueden dar los máximos beneficios y creo sinceramente que en este doble sistema de comercialización de Agroponiente se encuentra una ventaja importante para todos.

Precisamente, el hecho de que este modelo lleve ya más de 27 años desarrollándose es otra ventaja. Agroponiente es una empresa innovadora, que apuesta por buscar nuevas soluciones cada día, cada campaña; pero que no se mete en jaleos ni en cosas raras, que va a lo seguro, que apuesta por la modernización pero siempre que se tengan bien calculadas las repercusiones y los beneficios. En esencia, el sistema no ha cambiado en este cuarto de siglo y eso hace que esté muy probado, muy experimentado y que, de momento, nadie haya inventado nada mejor.

Y luego hay otra ventaja que para mí es definitiva: aquí no hay nadie pasando el rato. Subo a las oficinas y escucho a compañeros partiéndose el alma por teléfono para conseguir los mejores precios, veo a la gente en el almacén y todo el mundo está pendiente de la calidad del producto para que no haya fallos que nos perjudiquen a todos, me meto en la subasta y veo que todo el mundo se esfuerza por conseguir clientes que paguen y valoren nuestra calidad. Aquí la entrega es total y eso es una característica que llevamos todos impresa. En esto no hay bromas: el que viene aquí, viene a partirse el alma por nuestro campo y por nuestros productos. Supongo que lo notáis, ¿no?